El Tratado de Marrakech, enmarcado en el ámbito de los derechos de autor, facilita la producción y la transferencia entre países de libros especialmente adaptados para personas con discapacidad visual, la mayoría de las cuales vive en países de bajos ingresos.

Entró en vigor el pasado 30 de septiembre de 2016.

Fuente: Flickr World Intellectual Property Organization

Tratado de Marrakech

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) es el foro mundial donde se debaten las cuestiones relacionadas con la propiedad intelectual. Es un organismo especializado de Naciones Unidas y lo forman representantes de 189 países.

El Tratado de Marrakech, adoptado en 2013 durante el congreso celebrado en la ciudad marroquí, ha entrado en vigor este año después de conseguir las 20 ratificaciones mínimas necesarias por parte de los estados miembros.

Este Tratado forma parte de un cuerpo de tratados internacionales sobre derechos de autor, administrados por la OMPI. Posee una clara dimensión de desarrollo humanitaria y social, y su principal objetivo es crear un conjunto de limitaciones y excepciones obligatorias en beneficio de las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso.

En la web de la OMPI se explican los antecedentes de este Tratado:

Según la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay unos 285 millones de ciegos y personas con discapacidad visual, el 90% de ellos en países en desarrollo.  Los resultados de una encuesta de la OMPI efectuada en 2006 revelaron que menos de 60 países contemplan en su legislación nacional de derecho de autor cláusulas sobre limitaciones y excepciones especiales en favor de las personas con discapacidad visual, por ejemplo, para las versiones en braille, versiones en grandes caracteres o en audio digital de los textos protegidos por derecho de autor. Según la Unión Mundial de Ciegos, del millón aproximado de libros que se publica cada año en el mundo, menos del 10% está disponible en formatos accesibles para las personas con discapacidad visual.

En el Tratado se exige a las Partes Contratantes que introduzcan en sus normas sobre derecho de autor un conjunto estándar de limitaciones y excepciones para permitir la reproducción, la distribución y la puesta a disposición de obras publicadas, en formatos accesibles para las personas con discapacidad visual u otras dificultades para acceder al texto impreso, y permitir el intercambio transfronterizo de esas obras por las organizaciones que están al servicio de los beneficiarios.

En el Tratado de Marrakech se aclara que los beneficiarios son las personas que padecen distintas discapacidades que interfieren con la eficacia de la lectura de material impreso. La definición amplia incluye las personas ciegas, con discapacidad visual o con dificultad para leer o las personas con una discapacidad física que le impida sostener y manipular un libro.

Prevé asimismo el intercambio transfronterizo de ejemplares en formatos accesibles a través de organizaciones que atiendan a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso.  Armoniza, además, las limitaciones y excepciones para que estas organizaciones puedan actuar más allá de las fronteras.

Al eliminar las duplicaciones e incrementar la eficiencia, el intercambio de ejemplares en formatos accesibles debería aumentar el número general de obras disponibles.  Por ejemplo, en lugar de tener a cinco países elaborando versiones accesibles de la misma obra, esos cinco países podrán elaborar una versión accesible de una obra diferente, que posteriormente podrán intercambiar entre ellos.

Fuente: WIPO

 

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