Semana de la moBilidad con “B” de Biblioteca

Participantes en la ruta bibliociclista 2018 ValladolidComo ya dimos cuenta en una entrada anterior, la Oficina de Calidad Ambiental y el Grupo de Responsabilidad Social de la Biblioteca Universitaria de la Uva se sumaron a los actos de la Semana Europea de la Movilidad con la organización de la Ruta bibliociclista celebrada el pasado viernes día 21 de septiembre.

Este año las pedaladas de los ciclistas les condujeron a través de una ruta bibliotecaria en un itinerario en el que invirtieron algo más de dos horas. La actividad se caracterizó por el buen ambiente y la sintonía entre los participantes, así como por el interés que suscitaron las propuestas que se hicieron en cada una de las bibliotecas visitadas.

El punto partida de la ruta fue la Plaza del Colegio de Santa Cruz, donde el Vicerrector de Patrimonio e Infraestructuras presentó la actividad.

La primera parada tuvo lugar en la Biblioteca Municipal Francisco Javier Martín Abril, en la que se presentó a los participantes el libro A la rueda, rueda. Más tarde, el grupo recaló en la Biblioteca Municipal Francisco Pino, donde se comentó la obra Habitar la ciudad.

En el patio de las Palmeras de la Biblioteca de Castilla y León el grupo visitó una exposición de bicicletas y finalmente en la Biblioteca Rondilla se habló de la novela El hombre que arreglaba las bicicletas.

Y como complemento a esta pequeña crónica podéis echar un ojo al álbum que hemos hecho en flickr, en el que queda constancia gráfica de esta actividad.

 

Puesta en marcha del IndUVa

Comienza su andadura el IndUVa, el nuevo edificio de la Sede Mergelina de la Escuela de Ingenierías Industriales. Ayer, día 6, se llevó a cabo una visita institucional que contó con la presencia del Rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo Cabrerizo y de la Directora General de Universidades e Investigación, Pilar Garcés García, así como del equipo de dirección de la Escuela de Ingenierías Industriales. Tras la inauguración, durante la mañana de hoy, día 7, se está llevando a cabo una jornada de puertas abiertas.

Las nuevas instalaciones entrarán en funcionamiento el próximo lunes, pues es allí donde se van a impartir las clases de los distintos Grados que ofrece la EII.

Hay que destacar el carácter sostenible del nuevo edificio, pues en su diseño y construcción se ha optado por el uso de materiales de baja toxicidad y por el empleo de energías renovables, en este caso energía solar fotovoltáica y la red de calor por biomasa de la UVa.

Inauguración Induva
Más información en Comunicación UVa

Muévete por la UVa: Plan de movilidad

Campaña de uso de la bici en la Universidad de Valladolid

La Universidad de Valladolid lleva algunos años haciendo hincapié en la necesidad de aminorar el impacto ambiental en los traslados a la universidad, tanto si eres estudiante como si eres trabajador. Apelando a la responsabilidad individual, nos invita a tomar conciencia de las consecuencias del uso masivo de vehículos a motor: contaminación, problemas en las infraestructuras (aparcamientos colapsados, atascos, zonas de peatones invadidas), etc.

En 2004 se llevó a cabo un estudio de movilidad en la UVa dentro de la primera campaña de seguridad vial, que dio pie a diversas acciones quizás poco conocidas en nuestra comunidad universitaria.

Varias actuaciones y campañas se pusieron en marcha: Comparte coche, Usa el tren, Comparte bus, Puntos de recarga de vehículos eléctricos, Préstamo gratuito de bicicletas.

Según parece, los universitarios, tanto estudiantes como trabajadores, abusamos del coche particular, creemos que el transporte público es insuficiente en algunos campus y se hace poco uso aun de la bicicleta.

Y precisamente de esta última queremos hablar aquí: la bicicleta, tan humilde, tan versátil, tan práctica, tan ecológica, tan económica, tan beneficiosa, tan… sí, tantas ventajas tiene circular en bicicleta que te sorprenderías.

La Universidad llevó a cabo distintas medidas para promover el uso de la bicicleta entre sus trabajadores y estudiantes: se crearon y mejoraron carriles-bici en sus campus en colaboración con el Ayuntamiento, instaló aparcamientos de bicicletas en sus centros, pero dos han sido las medidas con más impacto:

Puedes disponer de una bicicleta gratis durante todo el curso para moverte por donde tú quieras. Si además te gustan los retos, lee el siguiente epígrafe:

Gana un vale de 50 € a gastar en un comercio de deportes de la ciudad si ganas el reto de ir a pie, corriendo o en bici, ¡y ya vamos por la 8ª edición! Solo hay que descargarse la aplicación de Ciclogreen en el móvil, y registrar el trayecto antes de salir. Si sueles usar la aplicación Strava, puedes conectar ambas y te cuenta lo que hagas en esta última. Actualmente hay ya 121 participantes de nuestra universidad, más de 10.000 km recorridos y más de 2.000 kg de CO2 que no se han emitido a la atmósfera. ¿Te das cuenta de lo importante que es para todos, para ti, para el planeta, que cambiemos nuestra forma de movilidad?

 

Por otro lado, el Ayuntamiento de Valladolid, a través de la empresa Vallabici, ofrece un servicio público de bicicletas de alquiler con distintos puntos de aparcamientos en la ciudad. Las paradas cercanas a edificios de la UVa son: Plaza de Santa Cruz, Facultad de Medicina, Ingenierías Industriales Paseo del Cauce, Facultad de Comercio, Campus Miguel Delibes.

Si además te animas a seguir usando la bicicleta en tu vida, Valladolid tiene dos asociaciones de ciclistas que organizan actividades durante todo el año:

Y recuerda que en las bibliotecas de la UVa puedes encontrar muchos libros sobre movilidad sostenible, bicicletas, rutas cicloturistas… Esto es solo un ejemplo:

La bicicleta

La bicicleta

Feria de ciencia sostenible. Valladolid, 5 de mayo, Campus Miguel Delibes, 2018

Como ya ocurrió el año pasado, de nuevo la Universidad de Valladolid, organiza en el Campus Miguel Delibes, la II Feria de Ciencia Sostenible, evento interactivo de divulgación que pretende acercar ciencia a la sociedad de una forma lúdica y para toda la familia.

Un evento de divulgación de la ciencia gratuito, que tendrá lugar el sábado 5 de mayo en el Campus Miguel Delibes de la Universidad de Valladolid. El objetivo es acercar la ciencia a niños, jóvenes y familias en general, a través de una jornada festiva llena de espectáculos de ciencia, espacios interactivos y talleres temáticos para todas las edades.

La II Feria de Ciencia Sostenible contará con 30 talleres, ocho espacios interactivos y varios pases de un espectáculo científico. Para asistir a los talleres es imprescindible inscripción (a partir del 25 de abril),  mientras que para disfrutar tanto de los espacios interactivos como del espectáculo, basta con hacer cola. Todas las actividades son gratuitas.

Infórmate de todo:

 

Exposición obras del Premio Pritzker 2018 Balkrisna Doshi

Balkrishna Vithaldas Doshi Premio Pritzker 2018“El diseño convierte los refugios en viviendas”.

En la biblioteca de la ETSA de la UVA hemos realizado una selección de documentos con obras del nuevo premio Pritzker B. Doshi y las hemos expuesto en la sala de libre acceso y consulta.

Anatxu Zabalbeascoa

Balkrishna V. Doshi (Pune, 26 de agosto de 1927) es el primer arquitecto indio, y también el más anciano en obtener el Premio Pritzker, lleva casi 70 años demostrando que la depuración de la arquitectura tradicional da como resultado edificios modernos. Es esa abstracción, que los aleja de las modas, la que impide, además, ponerles fecha. Doshi también ha defendido que el urbanismo, el paisajismo y la arquitectura no se pueden separar. Y además que, en arquitectura, la responsabilidad es tan importante como la identidad.

El Pritzker, que sucede a los españoles RCR, estudió arquitectura en Bombay. Con 24 años viajó a París y permaneció cuatro años en Francia trabajando para Le Corbusier. Con él construyó en Chandigarh y en Ahmedabad. Sería en esta ciudad, la quinta más poblada de India, donde crecería profesionalmente fundando, y construyendo, las escuelas de arquitectura y urbanismo que dirigió durante décadas.

En 1962, cuando los empresarios textiles de Ahmedabad pensaron en construir una escuela de negocios, el laureado les habló de Louis Kahn. El autor del Museo de Arte Kimbell murió cuando regresaba de una de las visitas de obra. No vio nunca su edificio terminado. Pero dejó la marca de las bóvedas en ese museo que, por entonces, levantaba en Texas. Ni Doshi olvidaría las lecciones de Kahn ni Kahn dejaría pasar las de Doshi. De su “gurú”, así lo llama, Le Corbusier, había aprendido el uso del hormigón y el lenguaje moderno. De Kahn, que lo arcaico depurado mantiene su vigencia.

Los cilindros, los grandes arcos y las “bóvedas semienterradas”, como él las llama, se han convertido en su sello arquitectónico. Sin embargo, las utiliza porque permiten convivir con el sol y las lluvias. Sagath, el estudio que construyó en 1980 en Ahmedabad, así lo demuestra. Ese nombre se traduce por “moviéndonos juntos” y, como hizo Frank Lloyd Wright en su escuela-estudio de Taliesin, es también un lugar que funciona como despacho y escuela para 60 personas

Doshi, que defiende que la arquitectura es transformación, ha visto crecer su ciudad, y su país, más allá de las huellas del colonialismo británico en el que nació. Y, con frecuencia, ha contado cómo no es la oposición a lo anterior sino su digestión lo que permite prosperar.

En los más de 100 edificios y barrios que él y su estudio han levantado en India, los patios, las celosías, las pérgolas que protegen los desplazamientos, el ancho de las calles o las terrazas han sabido lidiar con el sol y aprovechar las brisas construyendo con una sostenibilidad lógica y tradicional que no necesita etiquetas y que Doshi defiende desde los años setenta del siglo pasado, cuando levantó, también en Ahmedabad, el Instituto de Tecnología y Medioambiente.

Compasivo, amable y sofisticado es como describe al ser humano. Humilde, anónima y sin adjetivos es como ha defendido siempre que debía ser la arquitectura. Pero que nadie se confunda, la sostenibilidad medioambiental ahora de moda solo puede ir de la mano de la sostenibilidad económica y de la responsabilidad social. Los grandes arquitectos universales así lo han defendido. Luis Barragán, en México, y Oscar Niemeyer, en Brasil, dejaron claro cómo es la tradición la que entiende los lugares y que la depuración moderna debía trabajar a partir de ella. Por eso la modernidad de Doshi, como la de Niemeyer o la de Barragán, es una digestión y no una copia.

Para este arquitecto indio, como para el desaparecido Charles Correa, era esencial reivindicar su propia cultura en un momento en el que su país acababa de conseguir la independencia. Aunque también resultaba esencial no aislarse y conseguir hablarle de tú al mundo. Ese esfuerzo está presente en el discurso de un arquitecto tan fundamental por los edificios que ha levantado como por su compromiso con la educación de arquitectos capaces de trabajar desde el lugar y los medios disponibles y no desde teorías abstractas.

Reconociendo la trayectoria de Doshi el Pritzker se pone una medalla. De un lado premia a un pionero a la hora de diseñar con los pies en el suelo y no desde la lejanía de los despachos. De otro, reconoce una arquitectura que concede a todos los sentidos –desde el tacto hasta el oído- la misma importancia que a la vista. Es muy difícil explicar con imágenes la obra de Balkrishna Doshi. En parte ahí reside su valor: en que habla más de un lugar que de sí mismo. Y lo hace, no hace falta recordarlo, desde la responsabilidad de construir con los medios disponibles. Esto es, de manera social, económica y medioambientalmente sostenible. Con 90 años se convierte en el laureado más anciano. No nos preguntaremos por qué el Pritzker no lo reconoció antes. Su galardón se suma al de los recientes concedidos a Wang Shu, Alejandro Aravena o Shigeru Ban y redefine la arquitectura como una disciplina que entiende el mundo entero (no el 5% del planeta) como su campo de actuación.

Además ha recibido también los siguientes premios:

  • Premio Padma Shri, Gobierno de la India, 1976.
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad McGill, Canadá, 2005.
  • Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, 2011.

Sus obras más importantes:

Sangath, estudio propio, Ahmedabad (1979-80). Significa “moviéndonos juntos” y es un híbrido entre despacho y escuela construido con las bóvedas semienterradas y los espacios intermedios -ni dentro ni fuera- que caracterizan su arquitectura.

Viviendas sociales Atira (Ahmedabad, 1958 ). Uno sus primeros proyectos en el que la huella de Le Corbusier para depurar el lenguaje arquitectónico convive con la atención a los problemas de su ciudad.

La Casa Kamala es la vivienda de Doshi en Ahmedabad (1958). En ella la luz natural que se cuela por las uniones entre los planos convive con la protección frene al exceso de sol.

Facultad de Estudios tecnológicos y medioambientales CEPT (Ahmedabad, 1962). Al hormigón que aprendió a utilizar con Le Corbusier, Doshi sumó cuidados artesanos y ladrillo, este edificio universitario que privilegia la búsqueda de la luz y la sombra.

Viviendas para los trabajadores de Life Insurance Corporation LIC (Ahmedabad,1973). La industrialización de Ahmedabed hizo necesarios barrios para trabajadores en los que Doshi cuidó el espacio público

Teatro Tagore (Ahmedabad, 1967). Este inmueble, uno de los más expresivos de Doshi, demuestra cómo supo interpretar el brutalismo, que buscaba potenciar el mensaje de los edificios de hormigón, desde la tradición local en lugar de copiando formas foráneas.